Anorgasmia masculina. Columna de la Lic. Pombo en “Arriba Gente”, canal 10.

En esta oportunidad la Directora de Centro PLENUS aborda una disfunción sexual menos frecuente pero de gran impacto psicológico a nivel individual y en la relación de pareja, el trastorno orgásmico masculio (TOM).

Se trata del retraso o la ausencia recurrente y persistente del orgasmo, lograda una excitación normal, en una actividad sexual adecuada en cuanto a estímulo, intensidad y duración. Si bien se debe diferenciar el orgasmo de la eyaculación, es decir que son dos fases distintas de la función orgásmica, en la mayoría de las consultas el trastorno se debe a una anorgasmia aneyaculatoria, donde el varón no alcanza el orgasmo ni la eyaculación o demora demasiado.

Entre las causas más frecuentes están las psicológicas, sobre todo en la población joven, relacionado al condicionamiento por la práctica masturbatoria y la falta de experiencia de relaciones sexuales. También relacionado a determinado tipo de personalidad, obsesiva, autoexigente, responsable, complaciente, con tendencia a la preocupación por complacer y satisfacer a la pareja desatendiendo sus propias sensaciones eróticas.

Farmacológicas, como resultado del consumo de psicofármacos como los antidepresivos y sedantes, produciendo el retraso o la ausencia del orgasmo.

Trastornos hormonales, como el hipogonadismo o Andropausia. Bajos niveles de testosterona pueden afectar la función orgásmica y eyaculatoria. Frecuente en la población mayor de 50 años, sobre todo con enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes.