Bajo deseo sexual en el varón: Lic. Rosana Pombo en “Arriba Gente”, canal 10.

La Directora de Centro PLENUS compartió en su columna de Salud Sexual en el programa matinal de “Arriba Gente”, un motivo de consulta cada vez más frecuente en la población masculina, el descenso en la libido sexual.

El bajo deseo sexual es más frecuente a partir de los 40 años. Con el paso de los años va disminuyendo progresivamente la función testicular. La gónada masculina tiene la doble función de producir espermatozoides y fabricar testosterona (hormona sexual masculina).

Según estadisticas la producción de testosterona disminuye a una velocidad de 1,5 % por año luego de la cuarta década. Cuando este descenso es mayor del esperado se produce la llamada “andropausia” o hipogonadismo. El 42% de los hombres mayores de 45 años tienen déficit de testosterona, incrementándose al 65% luego de los 60. Uno de los síntomas principales es la disminución del deseo sexual general.

Síndrome de irritabilidad masculina (SIM):

La andropausia suele estar acompañada de un cortejo psicológico con síntomas depresivos en el humor y el estado de ánimo, con una exagerada irritabilidad, malhumor, hipersensibilidad, frustración y aplanamiento afectivo. Este síndrome suele afectar sus vínculos de pareja y familiares, así como su calidad de vida.

Disfunciones sexuales asociadas:

Muchas veces la disminución del deseo sexual resulta ser consecuencia de relaciones sexuales frustrantes por la presencia reiterada de eyaculación precoz y disfunción eréctil, al tener una mala performance y relaciones sexuales insatisfactorias el varón experimenta ansiedad, angustia y frustración, optando por evitarlas por sus consecuencias negativas.

Los bajos niveles de testosterona suele acarrear síntomas no solo de bajo deseo sexual, sino de disfunción eréctil y hasta retraso eyaculatorio en la evolución del trastorno. Esto agrava la respuesta sexual general realimentándose un círculo vicioso.

Importancia de la consulta interdisciplinaria:

A partir de los 45 años, el varón debe vigilar si presenta algún elemento físico o psíquico (síndrome de irritabilidad masculina) de andropausia, y fundamentalmente, disminución del deseo sexual y de la calidad de la erección.

El abordaje debe ser interdisciplinario, con equipos conformados por médico sexólogo, urólogo, psicólogo sexólogo, endocrinólogo, y muy beneficioso contar con la colaboración de la pareja.