Nota del Dr. Cedrés en Diario El País: “El histeriqueo masculino se propaga a través del celular”

El Dr. Santiago Cedrés es entrevistado por el Diario El País acerca de un fenómeno cada vez más frecuente y poco estudiado, el varón con comportamiento histriónico. El histrionismo ha sido objeto de estudio desde los incios del psicoanálisis, siendo atribuído específicamente al género femenino.

Histeriqueo masculino

“Para Cedrés, hay tres tipos distintos de varón “histeriquito”. “Está el que tiene esa manera de vincularse: de seducir y agradar. Luego está el que es adicto a la seducción, que no es lo mismo que la adicción al sexo. El que no puede evitar intentar seducir a cualquier mujer que se le cruce, sea la que le vende el boleto en un ómnibus o lo atiende en la caja de un supermercado. Y, por último, está quien compensa su masculinidad seduciendo, pero que no concreta por un CCP (Complejo de Pene Pequeño), una disfunción eréctil o porque es un eyaculador precoz severo”.

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Fantasías Sexuales y Salud Sexual: columna de la Lic. Rosana Pombo en “Arriba Gente”, canal 10.

En esta columna abordamos las fantasías sexuales y su relación con la salud sexual.

La mayoría de las personas admiten incluir fantasías sexuales en su vida sexual, a solas y también en pareja. La OMS reconoce que son una de las diversas manifestaciones de la sexualidad humana. Se incluyen en la salud sexual ya que son parte de la capacidad de las personas en disfrutar y expresar su sexualidad. Por lo tanto han sido consideradas como un indicador de salud.

En el DSM-5 se hace referencia a que la ausencia o disminución de pensamientos sexuales o eróticos, o fantasías sexuales, interviene en el diagnóstico del bajo deseo sexual en el hombre y del trastorno del deseo y la excitación sexual en la mujer. Su presencia sería un indicador de salud sexual.

Pese a su importancia son escasas las investigaciones sobre las fantasías y pensamientos sexuales. En sus conclusiones se admite la importancia de las fantasías sexuales en la sexualidad humana y su papel relevante en el funcionamiento sexual. Constituyen un componente explicativo del deseo constribuyendo a su incremento o su disminución en su ausencia.

Desempeñan una función estimuladora de comportamientos sexuales, actuando como un elemento inductor y potenciador de la excitación sexual, tanto en hombres como en mujeres. Se ha señalado que las mujeres con mayor número de fantasías eróticas durante la masturbación, alcanzarían más orgasmos durante sus relaciones sexuales.

Varios estudios han examinado la influencia que tienen las fantasías sexuales sobre la satisfacción sexual incrementando la misma.

 

 

Asexualidad: el bajo o nulo interés por el sexo. Lic. Rosana Pombo en “Arriba Gente”, canal 10

En su columna de Salud Sexual, la psicóloga y sexóloga Rosana Pombo, nos invita a reflexionar acerca de una nueva forma de sentir y expresar la sexualidad, la asexualidad.

Desde la herencia de Sigmund Freud aprendimos que en el proceso de desarrollo psicosexual cómo transitamos la vivencia de nuestra sexualidad, determinará en gran medida la expresión de nuestra vida sexual adulta. Estamos convencidos de que la sexualidad es inherente al ser humano y que ocupa un rol determinante en nuestras vidas.

Dentro de esta amplia, integral y trascendente concepción, el sentirse atraído sexualmente por un otro u otra, o ambos -lo cual hace referencia a la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad- parecería que surge una cuarta condición, el no sentirse atraído por ningún sujeto, ni objeto sexual; la atracción sexual no se experimentaría.

Investigaciones realizadas por el profesor de Ciencias de la Salud Comunitaria y Psicología en la Universidad de Brock (Canadá, 2004), Anthony Bogaert,  el 1 % de la población se identifica como asexual; son personas que consideran no sentirse atraídas sexualmente por nadie.

Según el sitio web AVEN (Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad: http://es.asexuality.org/), un lugar de referencia para esta comunidad, asexual sería aquella “persona que no experimenta atracción sexual hacia otras personas”, diferenciándose de ser célibe, asexuado o antisexual.

Estos sujetos no se sentirían infelices ni insatisfechos por no desear, ni mantener, relaciones sexuales; tampoco consideran padecer un problema, así como no necesitarían de tratamientos para incrementar su libido sexual.

 

 

 

Nota a la Lic. Rosana Pombo por Revista Paula, diario El País: “Antes de lo esperado”

Revista Paula del Diario El País, en una edición especial por el Día de la Madre, entrevistó a la Lic. Psicóloga y Sexóloga Rosana Pombo, Directora de PLENUS, acerca de la falla ovárica precoz, popularmente conocida como Menopausia precoz.

Nota Paula mayo 2018

“La ausencia del periodo menstrual se asocia con la pérdida de la juventud, la cual está relacionada con la vitalidad, el encanto físico, y la capacidad de sentir y dar placer. Y con la menopausia, o la falla ovárica, se empieza a visualizar el cuerpo no tan sano, tan joven y tan atractivo como antes”. “La mujer está más predispuesta a atravesar ese duelo hacia los 45 o 50 años, cuando la piel ya comenzó a perder elasticidad, aparecieron las arrugas o la grasa abdominal, y cuando sabe que indefectiblemente dejará de menstruar”. “Pero todo esto naturalmente se da en una etapa donde los hijos comienzan a dejar el nido, donde muchos proyectos ya fueron concretados, y donde la persona se reposiciona en la vida desde un lugar de mayor hedonismo y libertad. A los 30 años recién se están gestando estos planes, la mujer quizás está por culminar sus estudios, o se está preparando para casarse o convivir con su pareja. Tal vez ni pensó todavía en la posibilidad de tener hijos. Entonces el impacto es muy profundo”.

Nota completa: “Antes de lo esperado”

 

Ansiedad de ejecución y disfunción eréctil: columna de Salud Sexual de la Lic. Pombo en “Arriba Gente”, Canal 10.

La Directora de Centro PLENUS habló en su columna habitual de Salud Sexual acerca de una de las principales causas en la disfunción erécil psicológica, la ansiedad, un fenómeno que influye de manera notable tanto a nivel fisiológico como psicoemocional, afectando la confianza y la seguridad en el desempeño sexual masculino.

Cuando este trastorno se mentie a lo largo del tiempo se pueden observar otras disfunciones sexuales asociadas como la eyaculación precoz, el bajo deseo sexual, llegando a afectar la calidad de vida.

Nota al Dr. Santiago Cedrés por el Diario “El Observador”: “La pastilla que revolucionó el sexo”

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El descubrimiento de las propiedades de la “pastilla azul” en Estados Unidos, permitió que  que unos 25 millones de hombres volvieran a recuperar su función eréctil y lograran mantener relaciones sexuales satisfactorias.

El primer fármaco proerectógeno oral permitió a un alto porcentaje de varones que, por ser portadores de patologías orgánicas, no lograban tener una erección, pudieran encontrar una solución o mejoría de su problema; a la vez que varones jóvenes, sin enfermedades subyacentes, que ganados por la ansiedad y el temor al fracaso no conseguían una erección suficiente, pudieran alcanzar erecciones plenas, ganando seguridad y confianza.

El Director Técnico de PLENUS, Dr. Santiago Cedrés, entrevistado por “El Observador”, explica que “esta droga no es una medicación de erección, sino un favorecedor en el contexto adecuado. Esto no quiere decir que se dé automáticamente una erección, sino que contribuye a que la tenga en el momento de la actividad sexual”.

Nota completa: “La pastilla que revolucionó el sexo”

Violencia de género en las relaciones sexuales: columna de Salud Sexual de la Lic. Rosana Pombo en canal 10.

En esta oportunidad en “Arriba Gente”, reflexionamos acerca de la violencia sexual hacia las mujeres, que con frecuencia constituye causa de bajo deseo sexual, coito doloroso, anorgasmia, transtorno en la excitación, entre otras disfunciones sexuales.

Con frecuencia las mujeres no son concientes de ser víctimas de violencia de género, así como desconocen que este malestar psicológico pueda ser la explicación a su desinterés por la vida sexual.

La violencia sexual está arraigada y sostenida por las creencias irracionales y los mandatos sociales enmarcados en la cultura, el tener sexo “por cumplir”, “por obligación”, para evitar una infidelidad, el malhumor de la pareja, el no negarse a una relación sexual por temor a las consecuencias, el permitir una penetración sin desearlo, sentir que el no tener ganas no está siendo escuchado, constituyen actos de violencia sexual naturalizados en función del rol sexual que nos han inculcado y que solemos reproducir sin cuestionarnos ni ponerlo en común para reflexionarlo con la pareja.