En contexto de pandemia nos seguimos cuidando, recibimos el 2021 manteniendo el más alto estándar en el cuidado de la Salud Sexual.

En Centro Plenus nos esforzamos en cuidar la Salud Sexual de todos y todas, adhiriéndonos desde el inicio de la alerta sanitaria, a los protocolos y a las medidas de seguridad desarrolladas por las autoridades sanitarias.

Adoptamos todas aquellas estrategias que nos ayuden a a prevenir el impacto que la crisis sanitaria está generando sobre la sexualidad de la población, y a continuar brindando una asistencia sexológica integral de primer nivel.

Es nuestro constante desafío mantener el más alto estándar en la prevención y la asistencia de los trastornos que afectan a la sexualidad, sobre todo en el contexto de la pandemia actual.

Con el fin de acercar nuestros servicios a la población, en tiempos de confinamiento, hemos optado por potenciar al máximo la actividad de consultas no presenciales. Desarrollamos el servicio de consulta remota a través de Videoconsultas, las que se sumaron a las consultas presenciales, on-line y telefónicas vigentes, poniendo al alcance de la población la asistencia sexológica sin salir del hogar.

Esta fórmula es particularmente útil para una primera valoración diagnóstica y orientación terapéutica, así como para llevar adelante un tratamiento en aquellos casos que no sea indispensable el exámen físico, y cuando la anamnesis del experto resulte suficiente para orientarnos sobre las estrategias diagnósticas y terapéuticas sucesivas, sin necesidad de valorar presencialmente al paciente. De este modo, en pacientes con disfunción eréctil, eyaculación precoz, anorgasmia femenina, bajo deseo sexual, etc., cuya etiología sea principalmente psicológica, probablemente un protocolo de consultas presenciales y /o virtuales resulte suficiente para lograr un buen resultado.

En nuestra experiencia, la modalidad de asistencia virtual viene arrojando resultados muy positivos, posibilitando el acceso casi inmediato a un tratamiento sexológico integral de excelencia, favoreciendo la reserva y el anonimato, optimizando los tiempos del usuario, estrechando el vínculo con la institución y su equipo de especialistas, y maximizando la prevención del contagio por COVID-19.   A su vez este desarrollo tecnológico ha permitido extender progresivamente los servicios de asistencia sexológica a pacientes que viven en diversos países el mundo.