Efectos del consumo de marihuana sobre la salud sexual: Lic. Rosana Pombo en “Arriba Gente”, canal 10.

La sexóloga Lic. Rosana Pombo, es invitada a tratar en su columna de Salud Sexual en “Arriba Gente”, la incidencia del consumo abusivo del cannabis sobre la salud sexual.

Refiere que según estudios el mayor motivo para recurrir a las sustancias psicoactivas es el deseo de experimentar sensaciones y emociones diferentes, controlar conductas como la ansiedad sexual,  la falta de confianza, y la inseguridad. La marihuana puede provocar el aumento de percepciones sensoriales, relajación física y mental, sensación de bienestar y desinhibición. Permite obviar los prejuicios sociales y los tabúes personales así como distorsionar la realidad, por lo que juega como un factor de riesgo para el embarazo no deseado y el contagio de infecciones de transmisión sexual.

Existe una dicotomía entre la subjetividad de la percepción positiva de los efectos de este tóxico en la función sexual, y la realidad de que resultan ser negativos.

A largo plazo el consumo de cannabis se asocia a la reducción de hormonas como la testosterona, la disminución en el recuento de espermatozoides (infertilidad), disminución de la libido y disfunción eréctil.

Su consumo abusivo se asocia frecuentemente a disfunciones sexuales, pudiendo causar inhibición de la excitación psicológica y física (erección y lubricación vaginal), dispareunia o coito doloroso, anorgasmia, retraso y ausencia eyaculatoria, así como eyaculación precoz.

La abstinencia estable es el primer paso, y la condición necesaria, para que pueda restaurarse gradualmente, y muchas veces de la mano de un tratamiento sexológico, la función sexual.

Marihuana y Sexualidad: entrevista Diario “El País” al Dr. Cedrés

Nota realizada al Dr. Santiago Cedrés, director técnico de PLENUS, en base a una investigación que realizó sobre una población de 530 pacientes uruguayos. Dicho estudio fue presentado en un encuentro de sexología en Chile, en el pasado mes de marzo.

Marihuana en la cama

Al igual que el alcohol, la marihuana tiene “efectos depresores”, la persona experimenta relajación física y mental, junto con una sensación de bienestar. Muchos la utilizan como un herramienta útil para hacer frente a la ansiedad por desempeño previa a las relaciones sexuales. “La desinhibición permite obviar los prejuicios sociales y los tabúes personales”.

“A veces el paciente siente que juega todo a favor. Y, de hecho, a bajas dosis y con consumo ocasional puede llegar a jugar a favor en el sentido de que el vínculo con el otro es distinto, baja la ansiedad, puede aumentar la erotización, la sensibilidad de todo el cuerpo y la intensidad orgásmica… Como decimos nosotros, cambia el mapa erótico. Pero con dosis mayores y por tiempo prolongado, empieza a afectar otras cosas”.

“Si bien su consumo ocasional puede contribuir al erotismo y la desinhibición, tiene consecuencias negativas a largo plazo: desde la disfunción eréctil hasta trastornos reproductivos”.

Existe una consecuencia que según el especialista es común a todas las drogas: cuando el uso aumenta y se extiende en el tiempo, la marihuana ya no solo afecta la “sexualidad erótica” sino también su función reproductiva. “Provoca alteraciones en la secreción de las hormonas sexuales, actúa a nivel de los testículos en los hombres y los ovarios en las mujeres, afectando la cantidad de óvulos y espermatozoides, su calidad y su vitalidad”.

“Aunque al consumirlas en dosis bajas, aparentemente aumenten el deseo sexual, los efectos a largo plazo terminan deteriorando en forma muy significativa todas las etapas de la respuesta sexual femenina y masculina”.

“Marihuana en la cama”