“Anorgasmia masculina: cuando el control mata el placer”. Entrevista de la Revista Galería a la Lic. Rosana Pombo

Revista Galería del Semanario Búsqueda entrevistó, el pasado mes de julio, a la Lic. Rosana Pombo acerca de la anorgasmia masculina, sus causas y consecuencias en la salud sexual el varón.

Según la sexóloga este problema sexual es el de menor frecuencia dentro de la población masculina, pero de gran impacto psicológico a nivel individual y en la relación de pareja.

Anorgasmia: se trata del retraso o la ausencia recurrente y persistente del orgasmo, lograda una excitación normal, en una actividad sexual adecuada en cuanto a estímulo, intensidad y duración.

Orgasmo y eyaculación no son sinónimos:

Se debe diferenciar orgasmo de eyaculación: se tiende a confundir la anorgasmia masculina con la incapacidad para lograr la eyaculación. La eyaculación solo se refiere a la expulsión del semen, en cambio el orgasmo masculino se relaciona la sensación de placer y satisfacción sexual. Ambos procesos ocurren generalmente al mismo tiempo, aunque también se pueden dar por separado.

Puede tratarse de la ausencia de las dos fases, la anorgasmia aneyaculatoria; o de la fase eyaculatoria externa, frecuente luego de la cirugía prostática, conocida como eyaculación retrógrada, donde el orgasmo está conservado.

Los tipos más frecuentes de anorgasmia masculina:

1- Primaria: de toda la vida. Se trata de casos donde el varón nunca ha logrado un orgasmo.

Puede ser primaria generalizada, nunca se logra el orgasmo con ninguna maniobra o estimulación. Ni a través del coito, ni por masturbación, ni por estimulación manual u oral de su pareja, etc.

Primaria selectiva:  la más frecuente en la consulta. Logra el orgasmo con eyaculación en la masturbación, aunque no en las relaciones sexuales. Otras veces no lo logra con la pareja y sí con profesionales o con relaciones sexuales ocasionales; sobre todo con personas con las cuales que no posee un vínculo.

2- Secundaria: cuando luego de un período de funcionamiento normal la función sexual se altera. Estos casos son frecuentes como efecto secundario al consumo de determinados fármacos, y como consecuencia de la cirugía prostática.

Causas más frecuentes:

Psicológicas: sobre todo en la población joven. Relacionado al condicionamiento con la práctica masturbatoria y la falta de experiencia de las relaciones sexuales.

Relacionado a determinado tipo de personalidad, obsesiva, autoexigente, responsable, complaciente, con tendencia a la preocupación por complacer y satisfacer a la pareja, desatendiendo sus propias sensaciones eróticas y necesidades sexuales.

Farmacológicas: como efecto secundario de determinados psicofármacos como los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina), produciendo el retraso o la ausencia del orgasmo y la eyaculación.

Trastornos hormonales: como el hipogonadismo o Andropausia, donde bajos niveles de testosterona pueden afectar la función orgásmica y eyaculatoria. Es frecuente en la población masculina mayor de 50 años, sobre todo cuando padecen enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, sobrepeso, tabaquismo y alcoholismo.

Cómo afecta a la pareja: esta disfunción genera creencias negativas, desconfianza  y dudas acerca del atractivo sexual  y la capacidad dar placer. Es frecuente que afecte la capacidad reproductiva de la pareja y los planes de paternidad.

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