“Chip Sexual”: una estrategia de terapia androgénica

La Lic. Psicóloga y Sexóloga Rosana Pombo, columnista en “Arriba Gente”, de Canal 10 – Uruguay, junto a su equipo médico sexológico de Centro Plenus, nos explican acerca de esta estrategia de tratamiento hormonal.

El boom del “chip de la juventud”, la “hormona antienvejecimiento”:

Este producto ya existía, y tomó relevancia mediática desde que distintas personalidades famosas refirieran en los medios que decidieron utilizarlo.

Hay bastante desinformación o información incompleta sobre este producto. La denominación popular con la que hoy nos llega es  incorrecta.

No se trata de un “chip” sino de pellets de testosterona:

No es un dispositivo electrónico, y tampoco es “sexual”, no está vinculado solo a la sexualidad. Es un implante subcutáneo de cápsulas, o pellets, que contienen testosterona de depósito, y su acción es de liberación prolongada. Es una estrategia más de terapia de sustitución hormonal, o tratamiento con testosterona exógena.

No es un tratamiento rejuvenecedor o antienvejecimiento:

Parecería que está creciendo su uso para contrarrestar los efectos de la edad. Se sabe que a medida que se envejece los niveles de esta hormona disminuyen progresivamente. Pero no se trata de un descenso patológico, sino normal.

La terapia de reemplazo con testosterona (TRH) no es algo nuevo, y lo que avalan las distintas sociedades científicas, siguiendo las recomendaciones de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) es el uso de tratamientos con testosterona en pacientes con déficit. No está indicada como un tratamiento antiedad, o para contrarrestar los síntomas del envejecimiento, del climaterio y la menopausia.

Efectos adversos de los tratamientos con testosterona:

El problema de su uso “estético”, “antienvejecimiento”, sin prescripción por déficit de la misma, puede implicar recibir dosis más altas de lo normal, y puede generarse efectos negativos y adversos. En las mujeres cambios androgénicos (aumento del vello, acné, cambio de la voz, también en el varón presión arterial elevada, aumento de los triglicéridos, impacto sobre el hígado, trastornos trombóticos, disminución de la función gonadal, etc. No está claro su papel en el cáncer de mama y de ovario. Está contraindicada en pacientes con riesgo de cáncer de próstata, anti coagulados.

En 2015 la FDA de Estados Unidos advirtió que “la prescripción de productos de testosterona está aprobada únicamente para los que presentan niveles bajos de esta hormona a causa de ciertas afecciones médicas. No se ha establecido el beneficio ni la seguridad de estos medicamentos para el tratamiento de los niveles bajos de testosterona debido al envejecimiento”.

Personas con bajo deseo sexual debe estudiarse su etiología antes de optar por la TRH:

El deseo sexual no responde solo a las hormonas o a los cambios físicos; en la menopausia es importante la capacidad para adaptarse a esta etapa de la vida. El deseo sexual es variable a lo largo la vida, y es lábil, sujeto a la edad, la cultura, los problemas personales, el estrés, las enfermedades, los fármacos, la relación de pareja, etc.

Es multifactorial, se debe descartar otras causas antes de optar por el tratamiento de sustitución con testosterona. La TRH solo indicada frente al síndrome de insuficiencia androgénica.

Cambios en la salud y el bienestar general con el envejecimiento (declinación androgénica):

En el climaterio se produce un descenso progresivo y natural en la producción de estrógenos y testosterona, que acarrea un envejecimiento lento, continuo, normal y esperable. Se producen cambios en la función cognitiva, en la memoria, la salud metabólica, cardiovascular, la masa muscular, la salud ósea, la fuerza física, el sueño, el estado de ánimo, etc. En la sexualidad, sequedad vaginal, enlentecimiento de la erección, etc.

Científicamente no se recomienda el uso de pellets de testosterona para el tratamiento de la disfunción sexual en pacientes con niveles normales de testosterona, ni como hormona antienvejecimiento. No hay estudios consistentes sobre su seguridad, eficacia y efectos adversos a largo plazo.