Eyaculación Precoz: tratamiento sexológico eficaz basado en la evidencia científica

La Lic. Psicóloga y Sexóloga Rosana Pombo, en su columna habitual de Salud Sexual en el programa “Arriba Gente”, de Canal 10 Uruguay, nos actualiza sobre aspectos centrales en cuanto a la definición, diagnóstico y tratamiento de esta disfunción sexual.

Eyaculación precoz (EP): incidencia en la salud sexual y en la calidad de vida.

Es una disfunción sexual presente a cualquier edad, con una importante incidencia en la salud sexual y en la calidad de vida. No se cura ni desaparece con la edad, ni con la frecuencia sexual. La evitación de la relación sexual e incluso la disfunción eréctil asociada pueden complicarla.

Definiciones sobre la EP:

No hay una definición universalmente aceptada o consensuada, debido a la carencia de instrumentos que permitan la detección específica de esta alteración.

Las asociaciones y organizaciones científicas han propuesto varias definiciones centradas en el tiempo de latencia intravaginal (IELT) antes de eyacular. Es importante tener en cuenta la falta de control frente a otros estímulos (y en relaciones sexuales homosexuales) como la penetración anal, el sexo oral, la masturbación, etc. donde puede acontecer la eyaculación sin control, y sin que el varón y su pareja lo deseen.

También consideran la percepción del grado de control sobre el reflejo y las consecuencias negativas para la relación de pareja. Según la Sociedad Internacional de Medicina Sexual se caracteriza por “la eyaculación que siempre o casi siempre se produce antes o dentro del minuto posterior a la penetración vaginal; y la incapacidad de retrasar la eyaculación en todas o casi todas las penetraciones vaginales; y las consecuencias negativas personales, como ansiedad, molestias, frustración y/o evitar la intimidad sexual”

La habilidad para controlar la eyaculación se considera muy importante en la salud sexual de las parejas:

La carencia de control tiene un profundo efecto psicológico en el varón, la mujer y la pareja. La EP es una de las disfunciones sexuales masculinas más frecuentes, incluso por encima de la disfunción eréctil, y genera bajos niveles de satisfacción sexual.

El varón eyacula antes de lo deseado, a veces al iniciar el acto sexual en los juegos preliminares, incluso sin haberse quitado la ropa, al tocar la vagina ó el ano, o incluso al momento de penetrar. El tiempo de latencia intravaginal hasta la eyaculación (IELT) que se considera promedio y esperable, estaría entre los 3 y 6 minutos.

Protagonismo proactivo de la mujer en las relaciones sexuales:

La mujer exige una relación sexual de calidad y con la duración suficiente para alcanzar el orgasmo. La eyaculación masculina ha de adaptarse y tener en cuenta la fase de respuesta sexual de la mujer, mucho más lenta. De no lograrlo la salud sexual de la pareja y la convivencia se pueden resentir gravemente.

Tratamiento: según las últimas revisiones de los tratamientos sexológicos eficaces basados en la evidencia, el abordaje interdisciplinario que combina el apoyo farmacológico (los ISRS) temporal , con énfasis en la Terapia Sexual Cognitivo Conductual, sería el más recomendado. La participación de la pareja como coterapeuta, si la tuviera, colaboraría significativamente con el éxito terapéutico.