18 de octubre de 2012. Día Mundial de la Menopausia.


Desde el año 2000 cada 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Menopausia, a partir de un acuerdo entre la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde entonces se exhorta a las mujeres a que se informen sobre los cambios que su cuerpo presenta en la edad adulta, como el climaterio y la menopausia, para que puedan identificar cualquier anomalía y consultar.

El climaterio es el periodo de la vida en que la mujer pasa de la etapa reproductiva a aquella en la que pierde la capacidad de embarazarse debido a que los ovarios disminuyen la producción de hormonas; mientras que la menopausia es la suspensión definitiva de la menstruación y ocurre en algún momento durante el climaterio.

En general, el climaterio se da entre los 45 y los 55 años; la menopausia oscila entre los 47 y 50 años, ambos son procesos normales que, en ocasiones, se acompañan de problemas que reducen el bienestar de la persona. Las molestias más frecuentes, y variables, son los bochornos, sudoración nocturna, insomnio, alteraciones menstruales, ansiedad y depresión.

Con la llegada de la menopausia puede disminuir el deseo sexual. Algunas mujeres que se sintieron obligados a tener relaciones sexuales durante toda la vida, justifican la pérdida de la función sexual con el fin de la menstruación. Sin embargo, otras experimentan una mejoría en la vida sexual y su deseo aumenta al detenerse el ciclo menstrual, ya no temen al embarazo no deseado, sus hijos son adultos e independientes y viven esta etapa como una oportunidad para recuperar la vida en pareja. Por tanto la vivencia sobre la menopausia y la sexualidad tiene que ver con cada mujer y el peso sociocultural.

Cuando el nivel de estrógenos es suficiente, el primer signo de la excitación es la lubricación de la vagina. Pero al llegar la menopausia y descender el nivel de estrógenos disminuye también la lubricación pero no la excitación. En ciertos casos puede aparecer una menor sensibilidad en el clítoris y si además, hay poca estimulación, los orgasmos comienzan a ser menos frecuentes e intensos. La sequedad vaginal y el adelgazamiento de las paredes vaginales son un síntoma frecuente que ser causa de dolor con la penetración. El dolor puede impedir el placer y el miedo a experimentarlo puede llevar a evitar las relaciones sexuales.

Por desconocimiento, por preconceptos o tabúes, por problemas sexuales del compañero, por la rutina, por no dedicar a la relación sexual tiempo, erotismo y estimulación suficiente en calidad e intensidad, la mujer puede creer erróneamente que ya no no se excita más, que el sexo activo es una etapa que debe resignar. En realidad, el deseo sexual, la capacidad de excitación, de obtener el orgasmo y de experimentar placer y gozo no desaparecen, lo que cambia son los ritmos, la frecuencia, el tiempo de dedicación, la cantidad y la calidad de los contactos amorosos.

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