Día Mundial sin Tabaco. |
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Según la OMS desde la implementación del Convenio Marco para el Control del Tabaco hay indicios de que el uso del mismo se estancó y hasta disminuyó en aquellos países que adoptaron o fortalecieron la legislación contra el tabaco. Uruguay se enorgullece del éxito alcanzado tras las medidas adoptadas contempladas en la ley. Según la Encuesta Mundial, los fumadores de entre 25 y 64 años pasaron de ser 32% en 2006, a 25% en 2009. En nuestro país los resultados han sido muy positivos, el hábito de fumar ha disminuido del 46% al 31% en los pasados tres años. El mundo reconoce sus logros en reducir la prevalencia del tabaquismo y su defensa de la salud pública. En Centro Plenus seguimos trabajando en concientizar a la población sobre la incidencia del tabaquismo en la vida sexual de los fumadores. Fumar perjudica seriamente las relaciones sexuales, y aumenta peligrosamente el riesgo de padecer disfunción eréctil. Veinte cigarrillos diarios son suficientes para incrementar un 60% este problema. La impotencia del fumador es debida a problemas circulatorios. El tabaco afecta los flujos sanguíneos del pene, reduciendo la presión sanguínea en su interior. Durante la erección grandes cantidades de flujo sanguíneo penetran en las arterias del pene. El sistema venoso peneano, a través de una especie de válvulas, se comprime para evitar que la sangre salga del pene, quedando atrapada en unas cavidades denominadas senos cavernosos. Este mecanismo se halla alterado en los fumadores, lo que provoca dificultades para iniciar la erección y también para mantenerla el tiempo necesario. Asimismo, las arterias peneanas de los fumadores se encuentran afectadas por una arteriosclerosis acelerada, con mayores depósitos de colesterol y, por lo tanto, con flujos sanguíneos menores. La nicotina, a través de los estímulos que provoca en el cerebro, provoca rápidas contracciones del tejido del pene, con espasmo de las arterias, disminuyendo todavía más el flujo sanguíneo. También por el efecto de la nicotina se produce una dilatación del sistema venoso que impide que la sangre quede atrapada en el pene, aspecto que dificulta enormemente mantener la erección. De acuerdo con la mayor parte de estudios publicados hasta la fecha, fumar duplica el riesgo de padecer impotencia en hombres de entre 30 y 40 años. Los datos muestran que el riesgo oscila entre el 50% y el 60% de posibilidades con respecto a hombres no fumadores. La cantidad de tabaco consumido para alcanzar estos porcentajes de riesgo se sitúa alrededor de los 20 cigarrillos diarios, aunque se considera que tiende a crecer en paralelo al consumo. La disfunción eréctil se considera una señal de alerta de posibles problemas circulatorios. Actualmente se sabe que predice hasta con 3 años de anticipación el infarto cardíaco. Un varón fumador que presenta síntomas de disfunción eréctil debe realizar imadiatamente la consulta al especialista. En Plenus trabajamos en prevenir las disfunciones sexuales corrigiendo los factores de riesgo y en recuperar una respuesta sexual saludable atacando las causas desde un enfoque multidisciplinario. En el caso de los varones que padecen disfunción eréctil por causa del cigarrillo, trabajamos en corregir el hábito tabáquico y recuperar la respuesta circulatoria peneana, con Médico sexólogo, Neumólogo, Cardiólogo y Psicólogo sexólogo, a través de estrategias cognitivo-conductuales y farmacológicas. |
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