Semana Mundial de la Lactancia Materna.

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia materna y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. Según la Alianza Mundial pro Lactancia Materna, coordinadora de los eventos, la lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación hasta los seis meses de edad. La lactancia y la sexualidad de la mujer y la pareja: Aprovechando la oportunidad de la temática nos pareció interesante relacionar la lactancia con la sexualidad. Es muy frecuente la consulta de las parejas acerca de los cambios que notan en su sexualidad en los meses de embarazo y durante la lactancia. Muchas mujeres sienten rechazo por la estimulación erótica de sus mamas, hipersensibilidad al tacto, completa deserotización de las mismas y por lo tanto comienzan excluirlas como zonas erógenas y de los juegos sexuales. Desde la psicología se afirma que algunas mujeres experimentan placer mientras dan el pecho a sus bebes, lo que puede generarles un gran desconcierto e incluso sentimientos de incomodidad y culpa. El tabú del incesto sería la explicación en la que se basa el Psicoanálisis, por lo tanto cualquier sensación sexual directamente relacionada con los hijos se interpreta por lo general como algo inadecuado, inaceptable y que debe reprimirse. La lactancia, al igual que el embarazo, forma parte del ciclo sexual y reproductivo de las mujeres, así como el amamantamiento es una experiencia erótica normal para el lactante. El estrecho vínculo que se comparte íntimamente entre ambos es fundamental para el buen desarrollo psicosexual del ser humano y no debemos olvidar que el pezón es una de las zonas erógenas principales de la mujer y por lo tanto no es de extrañar que durante la succión del bebe experimente sensaciones placenteras y estas le generen confusión y sentimientos encontrados de aceptación y rechazo. A raíz de estas vivencias contradictorias la mujer puede comenzar a experimentar rechazo ante el estímulo sexual de sus mamas por parte de su pareja, o sentir ese sector del cuerpo asexuado, menos atractivo y destinado casi únicamente a la función nutricia. Estas vivencias pueden dar origen a la pérdida de esas zonas erógenas como fuente de placer para ambos, generando desconcierto, preocupación y frustración, sobre todo para el varón. Este insistirá por un tiempo en estimular estas zonas erógenas, fuente también de su propia excitación, sintiéndose rechazado y con sentimiento de pérdida de aquellos juegos eróticos que antes eran muy gratificantes para ambos. A algunas mujeres les resulta muy difícil durante la etapa de amamantamiento y a veces durante mucho, incluso durante toda la vida, recuperar sus mamas como fuentes de placer sexual, ya que no logran integrar la mujer -madre, nutricia, con la mujer sexual. En estos casos amerita la consulta sexológica.

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