Problemas en los “juegos preliminares”: cómo iniciar una relación sexual

La Lic. Rosana Pombo habló en su columna habitual de Salud Sexual, en Arriba Gente de canal 10, sobre cómo iniciar una relación sexual cuando existen problemas en los juegos previos.

Desde hace un tiempo la sexología busca resignificar el concepto de “juegos preliminares”, ya que éstos son equívocamente colocados en un lugar inferior al coito. Estas prácticas (por ejemplo el sexo oral, el uso de juguetes sexuales, la masturbación, etc.), también deben ser consideradas como relaciones sexuales válidas.

Problemas en los juegos previos:

Existen creencias culturales relacionadas a una serie de pasos que pensamos que deben ser y funcionar. Aunque innovemos, intentamos enriquecer las prácticas habituales y mantenemos generalmente el orden de las mismas, con el objetivo del coito como central.

En muchos casos las expectativas son distintas, con el paso del tiempo puede que no se reaccione de la misma manera que en la fase de la conquista, o incluso hay parejas que desde el inicio no coinciden con los estímulos que esperan.

Al inicio del vínculo las parejas se toman mucho tiempo para explorarse, descubrirse, estar atento a las reacciones del otro. Le dedican tiempo de calidad a los besos, que suelen ser apasionados, contribuyen a ir despertando el deseo y la excitación sin apuros ni ansiedades.

Con la rutina, la falta de tiempo, de privacidad y oportunidad para la intimidad, los estímulos sexuales suelen ser directo a los genitales y esto puede perjudicar el despertar de las sensaciones eróticas, la conexión e intimidad.

La adivinación del pensamiento y la distorsión de la realidad:

“Si me ama tiene que saber lo que necesito sin que yo se lo pida”, “con el tiempo que hace que estamos tendría que saber lo que me gusta”, “como no me ha dicho que eso no le gusta…”, “no se lo practico porque creo que no le gustaría”, “debería saberlo”, “antes nos entendíamos!”, “hace tiempo que no nos entendemos, qué nos ha pasado, ya no me quiere?”, “antes nos gustaba lo mismo”.

Estar en sintonía con una persona no nos libra de tener que ir descubriendo lo qué siente, qué le gusta o cómo evoluciona. Al igual que no tenemos que dar por descontado que se dará cuenta solo/a de lo que espero, deseo, me gusta o necesito.

La sexología aporta sugerencias para iniciar una relación sexual: 

Iniciativa activa: adoptar un rol seductor, no esperar a que la pareja haga el primer movimiento, aun cuando no se tenga deseos de hacerlo. Ayuda a despertar el deseo y la excitación, luego las personas suelen responder positivamente.

Comenzar sin obligación de resultados: comenzar con estímulos disfrutando de la experiencia paso a paso, sin esperar una relación sexual con coito, o incluso orgasmos.

No suponer todo lo que excita a la pareja: explorar, preguntar, escuchar, reaprender.

Turnarse en la iniciativa sexual: puede generar una expectativa emocionante y excitante.

Dejar señales de la predisposición sexual: accesorios eróticos sobre la cama, encender música romántica, apagar el televisor y el celular, enviar mensajes de texto provocadores.