En el mes de la mujer: cómo explicitar los deseos y necesidades sexuales

En su columna de Salud Sexual en “Arriba Gente”, de Canal 10 Uruguay, la Lic. Psicóloga y Sexóloga Rosana Pombo comparte una temática muy frecuente en las consultas sexológicas.

Si bien cada vez hablamos más abiertamente sobre la sexualidad, aún encontramos en las consultas que comunicar explícitamente los deseos y necesidades sexuales femeninos en la intimidad, es uno de los temas más difíciles en la relación.

¿Por qué a las mujeres nos resulta tan difícil comunicar lo que necesitamos en la relación sexual?

Existen creencias muy populares e irracionales como que hablar sobre nuestros deseos y necesidades sexuales, fuera y dentro de la cama, arruina la espontaneidad y naturalidad del momento.

Llevamos al encuentro una serie de preconceptos falsos, como que si se es compatible sexualmente con la pareja todo fluye y se disfruta naturalmente, que la otra persona debería darse cuenta de lo que estamos sintiendo y esperando, deseando, necesitando (adivinación del pensamiento).

Que si sentimos atracción y química no es necesario hablar, guiar o comunicarse, la conexión física y emocional fluye sin necesidad de nada más.

¿A qué se debe que sintamos vergüenza e inhibición al intentar poner en palabras lo que nos da placer?

Culturalmente, por siglos, hemos recibido una educación sexual negativa, restrictiva, que nos juzga y señala en nuestro comportamiento sexual.

Se nos enseña que querer disfrutar del sexo hace que seamos menos deseables, y podemos ser insultadas como “zorras”, “putas”, “fáciles”, “regaladas”.

Luego se espera de nosotras que en las relaciones sexuales seamos extrovertidas, atrevidas, que seamos activas, tomemos la iniciativa, seamos creativas, seduzcamos, etc.

Para muchas mujeres el sexo es un tema tabú, muy difícil de abordar y podemos llegar a tener conductas evitativas, de negación, de rechazo, por la gran incomodidad, malestar y ansiedad que no genera el tema.

También nos enseñan que las necesidades de los demás son más importantes que las nuestras, incluso que debemos complacer las necesidades sexuales de nuestra pareja.

Practicar la vulnerabilidad y exponernos sexualmente como estrategia terapéutica para superar estas barreras:

Si nos proponemos superar estos obstáculos psicológicos, podremos vivir con nuestra pareja una vida sexual satisfactoria y saludable, con mayor conexión y goce. Tenemos que enfrentar nuestros temores irracionales, a no gustar, a ser rechazadas, criticadas, avergonzadas. Implica aceptar en principio sentirnos vulnerables y practicar la comunicación sexual abierta, franca y honesta. Ser poco a poco asertivas, y así la comunicación sexual se volverá fácil y natural.