Es una condición benigna que afecta al pene, caracterizada por la formación de tejido cicatricial (placas) en la túnica albugínea, la membrana que rodea los cuerpos cavernosos. Estas placas provocan una curvatura anormal del pene durante la erección, que puede ser dolorosa y dificultar las relaciones sexuales. Además, puede asociarse con disfunción eréctil y acortamiento del pene.

Aunque no se conoce con exactitud qué la provoca, existen varios factores que pueden influir en su desarrollo:
Microtraumatismos repetidos: lesiones menores en el pene durante la actividad sexual o física que, al cicatrizar, forman placas.
Trastornos del tejido conectivo: como la enfermedad de Dupuytren, que también involucra fibrosis.
Factores genéticos: o antecedentes familiares de la enfermedad.
Enfermedades autoinmunes: donde el sistema inmunitario ataca los tejidos del propio cuerpo.
Edad avanzada: la elasticidad de los tejidos disminuye con la edad, aumentando el riesgo.
Diabetes y disfunción eréctil: estas condiciones pueden incrementar la probabilidad de desarrollar la enfermedad.
El diagnóstico se realiza mediante examen físico, donde el especialista palpa las placas y evalúa la curvatura. También pueden indicarse estudios por imágenes, como ecografía del pene, para valorar con más precisión la localización y extensión del tejido fibroso.
Es importante consultar con un urólogo ante los primeros síntomas, ya que un diagnóstico temprano permite mejores resultados terapéuticos.
No todos los casos requieren cirugía. Dependiendo del estadio y los síntomas, se puede optar por tratamientos médicos no invasivos. Las opciones varían según la fase de la enfermedad (aguda o crónica) y la gravedad de los síntomas.
Durante la fase aguda de la enfermedad de La Peyronie, es común experimentar dolor en las erecciones. Para mitigar este síntoma, se utilizan antiinflamatorios no esteroides (AINEs), que ayudan a reducir la inflamación y el dolor asociado. Estos medicamentos pueden ser administrados por vía oral y, en algunos casos, combinados con otros tratamientos para mejorar su eficacia.
La disfunción eréctil es una complicación frecuente en pacientes con enfermedad de La Peyronie. Los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (IPDE5), como el sildenafilo, el tadalafilo o el vardenafilo, son fármacos proerectógenos que mejoran la calidad de las erecciones al aumentar el flujo sanguíneo al pene. Además, estos medicamentos pueden contribuir a reducir el dolor durante las erecciones y mejorar la función sexual general.
⚠️ Es fundamental que estos medicamentos sean indicados por un especialista, ya que no están recomendados para todos los pacientes y su uso sin control médico puede traer efectos adversos.
La terapia con ondas de ultrasonido es una opción no invasiva que ha mostrado beneficios en el tratamiento de la enfermedad de La Peyronie. Consiste en aplicar ondas acústicas focalizadas sobre las placas fibrosas del pene, lo que puede ayudar a reducir el dolor y mejorar la función eréctil. Aunque los resultados pueden variar entre pacientes, esta terapia se considera una alternativa prometedora para aquellos que buscan opciones no quirúrgicas.
Indicados cuando la curvatura es severa, dolorosa o impide las relaciones sexuales, y cuando la enfermedad se ha estabilizado.
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Doctora en Medicina. Especialista en Urología, Facultad de Medicina (UDELAR) Ondas de Choque ...
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